Qué poner en la placa identificativa de tu perro (y qué no)
Actualizada el 28 de octubre de 2026 · 4 min de lectura
En la placa identificativa de tu perro lo imprescindible es un teléfono en el que siempre te localicen, mejor si hay un segundo contacto, y que lleva microchip. No pongas tu dirección completa. Poner o no su nombre es decisión tuya: tiene ventajas e inconvenientes, y aquí te los contamos.
Lo imprescindible
- Tu teléfono móvil. Es lo único que de verdad hace falta: quien encuentre a tu perro lo que quiere es llamarte.
- Un segundo teléfono, de alguien de tu casa o de confianza, por si no contestas.
- Que lleva microchip («Tengo microchip»). Así, si no te localizan por teléfono, sabrán que un veterinario o la policía pueden leerlo.
Si viajas con tu perro fuera de España, pon el teléfono con el prefijo +34: quien lo encuentre en otro país podrá llamarte sin adivinarlo.
Lo que puede ayudar
- Un aviso de salud, si lo necesita: «Necesito medicación», «Soy diabético», «Tengo epilepsia». Hace que quien lo encuentre te llame antes y con más cuidado.
- «Soy miedoso, no me persigas», si tu perro tiende a huir de los desconocidos.
- «Recompensa», si quieres. No es necesario, pero algunas personas lo ven como un incentivo para llamar.
Lo que no conviene poner
Tu dirección completa no hace falta: quien encuentre a tu perro te va a llamar, no a presentarse en tu casa, y la placa la puede leer cualquiera. Si quieres dar una pista de la zona, basta con el barrio o la localidad. Tampoco pongas tu DNI ni otros datos personales.
¿Pongo su nombre?
No hay una respuesta única. A favor: quien lo encuentre puede llamarlo por su nombre, y un perro asustado se calma antes si lo oye. En contra: un desconocido que sepa su nombre lo tiene más fácil para llevárselo sin que el perro desconfíe.
Si tu perro es tranquilo y sociable, ponerlo ayuda. Si te preocupa más que te lo quiten, deja solo el teléfono. Las dos opciones son razonables.
Material, tamaño y enganche
- Lo grabado dura más que lo impreso. Con el roce del día a día, una placa impresa puede volverse ilegible en meses.
- Elige un tamaño proporcionado a tu perro: una placa grande en un perro pequeño le molesta, y una muy pequeña en un perro grande cuesta leerla.
- Si lleva varias placas, el tintineo puede molestarle. Hay fundas de silicona o placas que se fijan al collar para evitarlo.
- Revisa la anilla de vez en cuando: es lo primero que se abre o se desgasta, y una placa que se cae no sirve de nada.
Placa grabada, con QR o con NFC
- Grabada: se lee sin nada, ni móvil ni cobertura. Pero cabe poco, y si cambias de teléfono hay que comprar otra.
- Con QR: quien la encuentra abre la cámara y ve una ficha con más información, que puedes cambiar cuando quieras. Necesita un móvil con datos, y el código se tiene que poder enfocar.
- Con NFC: quien la encuentra acerca el móvil y se abre la ficha, sin cámara ni app. También se actualiza cuando quieras y necesita un móvil con datos.
Con QR o NFC puedes poner bastante más que en una placa grabada: un botón para llamarte, sus alergias o su veterinario, un aviso de que se ha perdido o un botón para que quien la encuentre te avise. Por eso hay quien combina las dos: una placa grabada con el teléfono y otra que se escanea.
Mantén los datos al día
Un teléfono antiguo en la placa es como no llevar placa. Cuando cambies de número, actualízala, y aprovecha para comprobar que tus datos del microchip en el registro también están al día: es lo que te localiza si la placa se pierde.